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Noticias de Boxeo
Domingo 28 de Febrero de 2010 - 19:50:38
La patética informalidad de algunos seres
por Hernán Lo Iacono
El avestruz es un animal que ante el primer problema esconde la cabeza bajo la tierra pensando que así, al no enterarse de lo que pasa, las cosas no le ocurren. Algunos seres humanos encontraron en esa conducta una vía para crear una realidad paralela que les convenga, lo que les sirve mientras haya una troupe de alcahuetes a sueldo módico que la sostengan. El eterno presidente de la Federación Argentina de Box, el Sr. Osvaldo Bisbal es un representante de este tipo de políticas propias de quien vive en un microclima de adulación y delación que lo protege de todos los males de la vida real. Pero, como todo mito oscuro, su fin llega con los primeros rayos del sol. La coraza de vagancia y dinero fácil de sus servidores colapsa de a poco, al paso que la impunidad de su ser se diluye y se consume sobre si misma como un agujero negro. Las grandes aspiraciones de nuestro magno lider se vuelven sueños de cartón en la primera confrontación con la realidad que rodea las paredes de Castro Barros 75. Pero como todos los males de este mundo, la pereza, la desidia y la traición son sus mejores aliadas. Así, quien se pare ante una injusticia recibe una dádiva (como ser el viaje a una convención o a un torneo, previo sometimiento al avestruz en jefe). Los casos son muchos: los jóvenes de Ring de Ideas, una revista de perfil crítico cuya publicación se extinguió cuando sus miembros recibieron empleos y cargos en la FAB, o revistas reconocidas que ante el primer aspecto crítico que muestran tienen la presión de sus sponsors y no tienen empacho en censurar a sus trabajadores ad-honorem e inventar excusas ridículas para cerrarles secciones. Ni que hablar de aquellos jueces que por temor a no ser designados llevan una doble vida, la sola crítica deja a las personas fuera de la cosa y con casos como el de quien suscribe dan el ejemplo. Si no lean este mail cuyo autor me reservo (al igual que las partes en que se menciona a personas físicas) ante la pregunta de si había algún inconveniente en adherir a un grupo de Facebook que pide el esclarecimiento de las riñas de menores (según propia definición de la FAB para casos ni remotamente parecidos) que se llevaron a cabo en instalaciones del CENARD: “Es un tema que arde en la FAB, el que entra queda desacreditado, a mi lo que mas me interesa es el Boxeo, no lo tomes a mal respeto todas las opiniones, cuando puedo ayudar, lo hago, otros si entrarian,.seguro ni te contestarian como lo hago yo. Un abrazo, nosotros igual te respetamos y apreciamos, mucho pero es ya es mas un tema politico. Ademas Bisbal, quieras que no, es el mandamas y resuelve y hace lo que quiere. Los que firmaron ninguno es autoridad de la FAB, no tienen nada que perder. Todavia es el presidente ¿o no?” Quitada la megalomanía natural de quien no representa a nadie, la excusa para no dar la cara es más bien patética, pero es una conducta avestrucista, propia de una criatura que teme perder lo poco que le da la FAB por pedir la verdad. Aún con el asco que puede dar este tipo de conductas, la respeto, porque son frutos del temor. Resulta patético y hasta desopilante que en una democracia haya quien diga que es malo “hacer política”, más si lo que se pide es saber la verdad. Por cierto, si se hablara de proselitismo (quizás las limitaciones intelectuales del que lo escribe así sean la causa), no tengo oído que nadie quiera ocupar un cargo en la FAB. Por las dudas, lo aclaro: no tengo intención de ocupar ningún cargo dirigente, cosa que ya le expresé al presidente de la FAB en carta que le mandé el 21 de septiembre de 2007. En la misma le refería que aceptaba mi situación institucional y que no pretendía ascender en ese ámbito, ya que mis calificaciones en genuflexión y adulación no eran las adecuadas. Dicho, esto queda en claro que este tema no es nuevo para el presidente de la FAB, que optó por hacer como si las cosas no hubieran ocurrido, misma respuesta desde la concepción del avestruz que parecía ser hasta allí la única variable para la gestión. Sin embargo, cometí la torpeza de referirle que mi único deseo era ser juez amateur, lo que parece le dio el derecho de cortar mi carrera, llamándome a fallar peleas cuando no había otro remedio. Así se continuó con la política de no convocarme a ninguna actividad relacionada con campeonatos nacionales, a pesar de mis años como juez de la FAB en los que no solo nunca fui sancionado, lo que indica una enemistad manifiesta de la Federación para con mi persona.

No es ya este un problema personal conmigo del presidente. Si lo fuera todos los hombres del presidente no actuarían de común acuerdo para garantizar la injusticia. El encubrimiento de los hechos acaecidos durante el Torneo Nacional de Menores muestra la autodefensa estructural de la institución para sostener lo que a todas luces es una falacia. Así las cosas, luego de publicado lo ocurrido tanto en esta Página como en la revista Ring Side, el diario Deportivo Olé y el diario El Eco de Tandil, comenzaron las persecuciones a quienes informaron a la opinión pública de la violación de todos los reglamentos por parte de dirigentes federativos. En mi caso, por proposición del Secretario de la FAB, el Dr. Aldo Fernández presenté en el Tribunal de Disciplina formalmente la denuncia de los hechos, la cual fue cajoneada y a cambio, unos meses después se me acusa sin pruebas de inconducta moral y ética y se me niega toda respuesta a la cuestión. No existe ningún acta que indique que mi denuncia fue rechazada o tratada por el Consejo Directivo, que funciona como agencia de ratificación de los caprichos presidenciales. Es más, los periodistas contratados por la FAB lanzaron a través de la red una campaña de difamación en la que se expresaban que yo poseía fajos de dólares y que era extraño esto viniendo de alguien que profesara el comunismo. Además de la actitud antidemocrática de creer que el comunismo es una religión y de pretender mi afiliación a corrientes políticas sin la correspondiente verificación del dato, los señores periodistas Marcelo González y Gustavo Nigrelli, empleados de la Federación me acusaron de poner en peligro sus empleos, sirviendo a intereses nunca aclarados y poniendo en peligro la seguridad de mi familia, por si algún idiota le daba asidero a las falsedades sobre mi patrimonio lanzadas por estos tipos. Nunca recibí una disculpa formal de estos señores, que son pasibles de ser acusados del delito de difamación como mínimo. Estos mismos señores se encargaron de publicar en el sitio web de la FAB que mi licencia había sido cancelada por inconducta moral y ética y siendo advertidos de su falta se negaron a sacar del sitio web esta falsedad. La cuestión figura como cancelación de licencia preventiva y los artículos que se citan para ellos sólo hablan de cancelación temporaria o definitiva. Ante estas requisitorias Nigrelli y González alegan que obedecen órdenes presidenciales y se escudan en que pueden perder sus empleos si borran del sitio web la falsa acusación. La difamación, las calumnias y las injurias son delitos en la República Argentina y nadie puede presionar a los trabajadores a cometer delitos. Si los trabajadores acceden a la comisión de un delito son pasibles de las penas correspondientes a los autores materiales de esos delitos. En los próximos días o cuando me venga en gana o tenga la plata, cursaré sendas cartas documento a estos señores para que quede registro de que están informados de estos hechos. Posteriormente, si prosiguen con la difamación ya en curso, denunciaré el hecho ante las autoridades. En la misma publicación indican que la resolución es del Tribunal de Disciplina. Descreo profundamente de esto, ya que los artículos especificados no tienen autoridad de aplicación y dejan en claro que los mismos sólo sirven para perseguir a quienes piensan distinto. Hablando del Tribunal de Disciplina, remití al mismo un pedido de pronto despacho por mi denuncia del tema en cuestión y una solicitud de datos sobre si había alguna causa en mi contra en ese Tribunal. Jamás recibí respuesta, salvo la cancelación de mi licencia enunciada falsamente en el sitio web de la FAB. A todo esto, sólo me citaron el 23 de mayo para fallar peleas y a última hora, a falta de otro juez más obediente de los berrinches y dislates presidenciales. La convocatoria para fallar peleas fue hecha por el Sr. Fernando Servide, a quien absuelvo de toda culpa por los sucesos del CENARD, ya que él no estuvo presente allí y en caso de que esto llegue a la justicia él es honesto y sabrá decir qué pasó. Para no extenderme más ya en mi tema, les cuento que el 16 de diciembre envié carta documento al presidente de la FAB haciéndole saber de las publicaciones difamatorias contra mi persona. Aún no recibí respuesta y esperaré hasta entrado el mes de marzo antes de hacer la denuncia del hecho ante las autoridades, para darle tiempo a este señor a recapacitar sobre sus acciones y se extinga toda acción disciplinaria en mi contra. Cito los argumentos que usó el juez del caso Rubin Carter, que expresaba que se cometieron tantas faltas para intentar probar mi culpabilidad en alguna cosa, que las penas correspondientes exceden largamente la sanción que corresponde a la supuesta falta cometida.
Pero como dije, no sólo yo sufrí las consecuencias de la intolerancia y soberbia presidenciales. La cronista de Ring Side, Micaela Cicioli fue puesta en el “freezer” de las designaciones sin mediar explicación alguna, a esta altura no hace falta. Además la jóven que integró el seleccionado argentino recibe llamadas intimidatorias de parte del hermano del presidente, lo que puso en peligro su trabajo y la obligó a desactivar su línea de celular. El presidente de la FAB está informado por la misma Cicioli de esta cuestión y las molestías de este tipo continúan, ya con aval presidencial. Al periodista tandilense Marcos Vistalli, le enviaron una carta documento cuyos términos fueron reproducidos en los programas radiales Ring Side en el Aire y Campeones en el Ring, sin que públicamente la FAB se disculpara por el hecho, de autoría del Dr. Aldo Fernández, en representación de la FAB. En esa carta documento se dice difama a Vistalli y se lo instiga a cometer suicidio. Como todo lo que está relacionado con la FAB y a pesar de la difusión pública, el tema quedó en la nada.
Bueno sería saber qué actitud tomaron las instituciones que dicen representar a jueces y periodistas. Por parte de los periodistas, la UPERBOX (que no tiene personería jurídica) es imposible que tome una posición al respecto, ya que 4 de sus siete miembros de Comisión Directiva son empleados de la FAB. El domicilio de UPERBOX es Castro Barros 75, saquen sus conclusiones al respecto. Además en diciembre de este año votaron ternas designadas de jueces y arbitros por la FAB, ya que los periodistas no votaron esas categorías. Es una lástima que los premios de UPERBOX lleven el nombre de un hombre honesto como Luis Angel Firpo, un insulto al pionero del boxeo argentino.
En cuanto a UJABRA (Unión de Jueces y Ärbitros de Boxeo) ni bien se enteraron de que el Presidente de la FAB se oponía a discutir el tema usaron prácticas dilatorias para ayudar a Bisbal a pensar, lo que sabemos lleva mucho tiempo, y Héctor Miguel (presidente de UJABRA) se desentendió del tema y convocó a reuniones de jueces profesionales para no tratar la cuestión en el seno de la entidad. A cambio recibió la posibilidad de fallar un título del mundo en Santa Rosa. En fin, cada cual tiene su precio.
El presidente de la FAB seguirá sin enfrentar sus problemas hasta que la justicia penetre las paredes de Castro Barros 75 y ponga orden en el caos bien organizado. El perjurio en la justicia tiene penas de uno a cinco años de prisión, por lo cual les ruego a quienes piensen declarar en favor del presidente de la FAB, que tengan en cuenta este dato. La justicia no es el Tribunal de Disciplina, sólo hace justicia y poco le importa la carrera que algunos defienden dejando en jirones su honor. Simplemente hace justicia. No iniciaré causas civiles debido a que mi situación patrimonial no me permite solventar un estudio de abogados que se encargue de hacer que la Ley condene estos atropellos y repare de alguna manera las faltas cometidas. Que la FAB inicie las demandas que crea necesarias y allí discutiremos la verdad de los hechos, por mi no hay inconveniente.
Quien va con la verdad no ofende ni teme. SERÁ JUSTICIA.

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